2 de octubre de 2014

Trinidad de sangre, de Sherrilyn Kenyon


Trinidad de sangre es el primer libro de la saga Velador, escrita por Sherrilyn Kenyon y Dianna Love. Sí, es una colaboración. Si miráis atentamente la portada durante un momento, el resplandor de Kenyon dejará de cegaros y podréis distinguir el nombre de la segunda autora justo encima. Para quien no lo sepa, esta no es la primera vez que escriben a cuatro manos, ya las pudimos ver juntas en Mentiras susurradas y Verdad silenciada, tercer y cuarto libro de la serie BAD respectivamente. Como ya dije en su día, es una asociación que a mí, personalmente, no me termina de convencer. Y es que, por muy injusto que pueda parecer, la mayoría de los defectos que encuentro en el libro se los achaco por entero a la pobre Dianna Love. He leído tantísimos libros de Kenyon -creo que algo más de cuarenta-, que es imposible no notar hasta el más mínimo cambio de estilo y pequeños detalles que no son propios de ella. Eso sí, hay que decir que el libro me ha gustado bastante de todas formas, pero no puedo dejar de imaginar hasta qué punto habría mejorado si lo hubiera escrito sola. En fin, pasemos a hablar un poco del libro en cuestión. 

A diferencia de la saga Cazadores Oscuros, por poner un ejemplo, nos encontramos con una serie que no tiene tramas autoconclusivas y diferentes protagonistas en cada libro. Aquí el personaje principal absoluto es Evalle Kincaid, perteneciente a los veladores; una raza secreta de guerreros celtas con poderes sobrenaturales que se dedican a mantener el orden en este pintoresco submundo, concretamente en Atlanta. Y es que nos podemos encontrar todo tipo de seres. Desde hechiceros, trols, seres féericos, demonios, centauros, skin-walkers, fantasmas, dioses pertenecientes a cualquier cultura, etc. Para ser el primer libro, nos bombardean con demasiada información y términos raros que pueden agobiar un poco, pero no se tarda demasiado en acostumbrarse a ellos. Como digo, Evalle será el centro de atención, aunque el gran número de tramas aparentemente independientes que hallamos tienen como resultado la participación también de un sinfín de personajes secundarios. Quizá demasiados, aunque no le quitan protagonismo a ella en ningún momento. Evalle es un tanto especial. Se considera un velador, y daría la vida por su tribu, pero no todo el mundo piensa lo mismo. Se le prejuzga por ser una mutante, la única híbrida de velador que camina libremente. Tiene algunos amigos pero demasiados detractores, los cuales vigilan constantemente sus movimientos esperando que en cualquier momento se transforme involuntariamente y ataque a alguien, al igual que le ha ocurrido a muchos otros como ella en el pasado. Más allá de esta información, no sabemos a ciencia cierta qué tipo de ser es verdaderamente, siendo uno de los misterios que supongo conoceremos en los siguientes libros. Para mí es el punto fuerte del libro; una protagonista con un pasado duro, un origen y futuro inciertos, pero con una personalidad fuerte, decidida, leal... Además, su pinta de dura me encanta; moto, gafas de sol, con cuchillos retráctiles en las botas, y con una pequeña gárgola de mascota que camina como un pato y siempre lleva consigo un peluche de bebé cocodrilo. Vale, esto no es muy amenazador, pero es que es tan, tan mono... En cuanto a la parte romántica, aviso de que no hay apenas. Por lo menos en este libro. Conocemos a un par de personajes con muchas posibilidades, y que espero den mucho juego en el futuro, pero no es un tema que sobresalga visiblemente de momento. Creo que hay que tenerlo en cuenta de antemano, ya que muchos seguidores de Kenyon seguramente vayan con las vistas puestas en una saga romántica paranormal del estilo al que nos tiene acostumbrados, sin embargo se aleja bastante de ellas, asemejándose más al urban fantasy.

En general me ha gustado mucho, quizá porque ya iba de antemano avisada de esas pequeñas diferencias y con las expectativas no demasiado altas a causa de Dianna Love. No obstante me ha mantenido enganchada en todo momento. Es una serie con mucho potencial, muchos frentes abiertos que pueden dar mucho juego si las autoras saben manejarlo bien. Eso sí, repito que para ser el primer libro tiene demasiada información de todo tipo que puede provocar que la lectura se haga un poco cuesta arriba, incluso teniendo en cuenta el estilo ágil, y exceso de personajes, sobre todo enemigos, que no aportan nada y consiguen que todo sea mucho más confuso. También como parte mala destacar lo repetitivo de algunos diálogos hacia el final, siendo algo forzados -hola Dianna, sé que eres tú-. Pero, incluso con todos los defectos que he podido encontrar, me ha gustado bastante, lo suficiente para querer empezar el segundo en cuanto me sea posible.

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26 de septiembre de 2014

Supervivientes, de Megan Crewe




Aunque hace ya un tiempo que salió a la venta el último libro de la trilogía El mundo en ruinas, y aunque estaba deseando leerlo después de ese final de infarto que tuvo Virus, no ha sido hasta hoy cuando por fin lo he terminarlo. La razón principal es el berrinche que cogí al poco de comenzar el libro, lo que provocó que lo cerrara y no me animara a seguir con él hasta ahora. Y si soy sincera he sido bastante injusta, porque después de retomarlo me he dado cuenta de que uno de los puntos fuertes de la historia es precisamente la mano dura de Megan Crewe. Una historia que tiene como argumento la aniquilación de gran parte de la población a causa de un virus, no sería muy realista si no afectara de alguna forma a los protagonistas de la misma, ya sean principales o secundarios. La muerte de muchos de ellos puede resultar injusta, sobre todo porque parece que alguna de ellas convienen a la autora, pero en algún punto terminan cobrando sentido. 

Lo primero que tengo que decir es que, al igual que en el anterior libro, la historia comienza en el punto en el que la dejamos. Puede descolocar un poco si hace bastante tiempo que has leído el anterior y no recuerdas ciertos hechos, pero no son más que las primeras página, ya que Crewe tiene la habilidad de ponerte en situación inmediatamente, algo que agradezco. Pasado este punto, y también dejado atrás el berrinche que os comentaba, volvemos más o menos a seguir el mismo rumbo del libro anterior. Es decir, continuamos el viaje por carretera en busca de las personas adecuadas que pongan fin a esta terrible enfermedad. Hay que decir que esta parte se vuelve algo repetitiva, más que nada porque es algo que ya vivimos en la mayor parte del libro anterior. La búsqueda de medios para viajar, la falta de comida, las inclemencias del tiempo, la preocupación por mantener la vacuna a salvo, y la persecución constante de los guardianes, los cuales les pisan constantemente los talones, sigue siendo interesante, sin duda, y bastante ágil, pero es cierto que la narración se resiente un poco. Pasado este punto el libro no hace más que mejorar, sobre todo porque aumenta la acción. También descubrimos mucho más sobre los guardianes, cosa que me ha gustado. Tenía la impresión de que estaban un poco metidos con calzador para así proporcionar unos antagonistas fuertes a la trama, sin embargo hay un giro bastante inesperado que da que pensar. Y es que, aunque en España el título del libro es Supervivientes, el original tiene mucho más sentido: The worlds we make. Nos centramos en la naturaleza humana, en las decisiones que se ven obligados a tomar para poder sobrevivir. Hasta qué punto las acciones de cada uno tienen justificación simplemente por verse en situaciones límite. ¿Por qué y para qué están luchando? Es un tema interesante. Además, uno de los puntos fuertes del libro, para mí, es el realismo de los personajes. No nos encontramos con historias de amor épicas, ni héroes que salvan el mundo. Hacen lo que tienen que hacer, porque es lo que deben hacer, ni más ni menos.

Como parte mala, que ya mencioné anteriormente, sigo destacando la poca participación de adultos. Vale, es un libro juvenil, sí, pero chirría que sean todos prácticamente adolescentes. Y que los pocos que no lo son tengan escasa participación o directamente se sienten a esperar. Por último, también mencionar la nula información sobre lo que está ocurriendo más allá de los lugares por los que viajan. ¿Qué ha ocurrido con el mundo? Incluso con el resto del país. El final creo que es el correcto, no me ha emocionado, pero era el indicado. Quizá peca de más de lo mismo; muy poco sentido común por parte de las personas que tendrían que estar al mando, y sí mucho de unos críos, sobre todo la protagonista. Aunque lo bueno de ésta es que esa madurez que demuestra al final la ha ido adquiriendo a lo largo de los tres libros. En general, como digo, me ha parecido un final adecuado y muy en la linea general de la historia. No me ha decepcionado, incluso me ha parecido apropiado que el final de algunos personajes queden un poco en el aire. Después de todo, no se puede reconstruir el mundo en unos días... Una trilogía muy recomendable, sin duda. 



24 de septiembre de 2014

Silber. El primer libro de los sueños, de Kerstin Gier


A diferencia de muchísimos otros lectores, yo no soy una gran fan de la trilogía Más allá del tiempo. Leí hace bastante el primer libro, Rubí, pero después de un tiempo dejé de sentir la necesidad de seguir con la serie. Básicamente lo mismo que, intuyo, me va a ocurrir con Silber.  El motivo creo que lo tengo claro. La autora tiene un estilo desenfadado, gracioso, ágil, perfecto para pasar una tarde agradable y zambullirte de lleno en la historia que te está contando, pero la falta de profundidad en los personajes y, en este caso, en la historia misma, es el mayor problema que le encuentro. Aunque suene mal, tengo un término -bueno, tenemos, cierta persona y yo- para este tipo de novelas, y no es otro que libro montonero. Lo pasas bien leyéndolo pero después de terminarlo va al montón de libros en los que seguramente no volverás a pensar a no ser que ocasionalmente, limpiando las estanterías, te lo encuentres y babees un poco sobre su preciosa edición. Dicho así puede parecer malo, pero no lo es, por lo menos no del todo. Me gustan este tipo de historias precisamente porque puedes recurrir a ellas en cualquier momento sin que te lleguen a decepcionar, ya que cumplen perfectamente su función, que no es otra que entretener. Y lo digo porque dudo mucho que el objetivo de la autora sea otro. 

Pero hablemos un poco de la historia en sí. Como podemos apreciar en el título nos encontramos ante una novela que aborda el mundo onírico, el cual me interesa mucho pero con el que desgraciadamente no he tenido muy buenas experiencias. En este caso en concreto me ha gustado bastante. La forma en la que la autora plantea el tema de los sueños y cómo los personajes son capaces de manejarlos es interesante cuanto menos, sin embargo en cierta forma creo que está poco aprovechado. No obstante, no me voy a quejar ya que es el primer libro y puede que lo explote más en los siguientes. Como parte positiva también, tenemos a la protagonista, la cual me ha caído muy bien; simpática, sarcástica, ingeniosa..., consigue que el libro sea aún más ameno, al igual que su hermana, con la que hace una pareja buenísima. La relación de amor es correcta, no me ha embelesado pero tampoco me ha disgustado. A ver cómo continúa. Eso sí, espero que perfile mejor a los personajes secundarios ya que he tenido la sensación de que incluso los más importantes carecían de una personalidad definida. Y siguiendo con algunas cosas negativas, pasemos a una parte que me ha chirriado mucho. La sinopsis del libro nos engaña totalmente. Parece que vamos a hallar una historia mucho más oscura de lo que resulta ser, aunque puedo pasarlo por alto, ya estoy acostumbrada. Lo que sí me ha irritado es que la autora en el libro hace exactamente lo mismo; aunque está narrado de forma divertida, la trama coge un rumbo aparentemente tenebroso que no va a parar a ningún lado. Lo cual no entiendo. Tiene, eso sí, un final bastante cerrado en muchos sentidos que da la sensación de libro autoconclusivo. 

En general, para que se me entienda mejor, estamos ante un libro que resulta agradable, tanto el estilo, como la historia y los personajes, pero que no ofrece demasiado. Al terminarlo y repasar mentalmente lo leído, me he dado cuenta de que no ha ocurrido casi nada, no hay apenas acción, pero, y aquí está lo bueno, ¡no lo he notado! No tienes la impresión de estar ante un libro introductorio, sino más bien ante una historia completa pero con poca fuerza. Las cosas positivas ocultan las carencias de la historia. ¿Es algo positivo o negativo? Creo que eso ya depende de cada lector. A mí me ha gustado y de momento tengo intención de continuar con la serie. Eso sí, no puedo prometer que llegado el momento no haya perdido todo el interés por él. 

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28 de agosto de 2014

Alianza's venid a mí...

Hace mucho tiempo que no hago una entrada mostrando los libros que estoy deseando leer. Así que se me ha ocurrido enseñar unos cuantos pero de una forma un tanto especial; básicamente divididos por editoriales y colecciones. Actualmente la colección 13/20 de la editorial Alianza tiene en su catálogo un montón de libros que me apetecen, pero son cuatro los que más me obsesionan. Mucho. Dudo que haya alguien en la sala/blog que no haya oído hablar de ellos. Además, todo hay que decirlo, me encanta el trabajo que están haciendo con las portadas a día de hoy. Estoy leyendo ahora mismo La abadía de Northanger y es una monada. Otro aliciente es el tipo de letra que utilizan, márgenes, separación y demás. Sus ediciones en bolsillo son de mis preferidas. Sin más, que me enrollo mucho, os dejo los libros de los que hablo. Contadme si habéis leído alguno y si os han gustado.












                       ·Rojo y negro / Stendhal / (1830)
                       ·Tess, la de los d'Urverville / Thomas Hardy / (1891)
                       ·Las uvas de la ira / John Steinbeck / (1939)
                       ·Crimen y castigo / Fiódor Dostoyenvski / (1866)