20 de diciembre de 2014

Cuento de navidad, de Charles Dickens

Creo que no hacen falta las presentaciones, ni de este libro ni muchísimos menos de este autor. Por lo menos eso espero. Cuento de navidad es una de esas historias conocidas por todos en mayor o menor medida, como ocurre con muchísimos otros clásicos. Sin embargo, como sucede con casi todos ellos, pocas son las personas que terminan leyéndolo. Y es una pena. Yo entro dentro de este grupo, para qué mentir; llevaba muchos años posponiendo su lectura precisamente porque más o menos sabía en qué consistía la trama y no creía que me fuera a sorprender. ¡Pero vaya si lo ha hecho! Nos encontramos ante una novela muy corta, de apenas poco más de cien páginas, pero absolutamente maravillosa. Desde sus personajes, su ambientación, el mensaje que nos transmite, la crítica social y un gran etcétera. No hay duda de por qué es considerado uno de los mejores cuentos navideños, sino el que más. La maestría con la que Dickens nos hace llegar esos sentimientos ligados a estas fechas, y que la mayoría hemos olvidado con el paso del tiempo, es extraordinaria. De una u otra forma me he visto reflejada en el viejo solitario, cascarrabias y avaro señor Scrooge, he recorrido junto a él mis navidades pasadas, presentes y futuras y no he podido más que emocionarme. ¿En qué momento nos olvidamos del verdadero espíritu de estas fechas? ¿Del valor de pasarlas junto con las personas que queremos? ¿De la satisfacción de dar, no de recibir? Sin duda el autor consigue que el lector, incluso el más cínico, sienta durante toda su lectura esa nostalgia de la infancia, de épocas mejores. Pero tampoco voy a mentir, es un libro, no hace milagros, seguramente en dos días vuelva a mi estado original, anterior a su lectura, y al igual que Scrooge me pase el día diciendo: ¡Bah! ¡Tonterías! ¡Feliz navidad! ¡A paseo feliz navidad! Pero precisamente por eso valoro mucho más todos esos sentimientos de añoranza, felicidad, ilusión, generosidad, etc., que consigue que experimentemos en medio de situaciones que invitan a todo lo contrario; en esa sociedad londinense de la época, con sus muy marcadas clases sociales, su pobreza y su atmósfera lúgubre. Hallamos una luz de esperanza, de optimismo. Un cuento intemporal con el que deleitarse todos los años. Creo que tengo una nueva tradición. Muy recomendable, de verdad. 

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17 de diciembre de 2014

10 libros (o series) que quiero releer

Hoy traigo una entrada un tanto especial. Seguro que muchos de vosotros conocéis la sección Top ten Tuesday que llevan a cabo muchos blogs conocidos y que es idea original de The Broke and the Bookish. Bien, pues cotilleando un día en el blog Readings in the North me encontré con el Top diez de libros que quiero releer y me apeteció hacer mi propia lista. Yo releo, y mucho. Si un libro me ha gustado me encanta volver a disfrutar de su historia una y otra vez, sin embargo voy a intentar enseñaros aquellos que sólo he leído en una ocasión, que si no es un poco trampa. Eso sí, como veis en el título de la entrada, también voy a añadir series, aunque pondré la portada sólo del primer libro.

1. Alguien te observa, de Karen Rose. La reina del suspense romántico. Aunque puede decirse que algunos de sus libros están relacionados de una u otra forma, se supone que son independientes, por lo que sólo voy a poner este, que es mi preferido. Además justo hace nada me lo regalaron, por lo que ya es hora de la relectura.

2. Serie Harper Connelly, de Charlaine Harris. Está compuesta por Grave sight, Grave surprise, An ice cold grave y Grave secret. Para mí es de lo mejorcito de esta autora. Desgraciadamente a España sólo ha llegado el primero, Voces desde la tumba, y de la mano de una editorial que ya no existe. Espero que ahora que Suma de letras ha terminado de publicar Aurora Teagarden le den una oportunidad a ésta.

3. La ciudad de los libros soñadores, de Walter Moers. ¡Genialoso! Sólo puedo decir eso. Cada uno de sus libros es igual de fascinante que el anterior. Libros para adultos con un toque infantil. Muy, muy recomendables. ¡Esos Terribles Librillos!

4. Saga Bridgerton, de Julia Quinn. Está compuesta por El duque y yo, El vizconde que me amó, Te doy mi corazón, Seduciendo a Mr. Bridgerton, A Sir Phillip, con amor, El corazón de una Bridgerton, Por un beso y Buscando esposa. Buenísima, en serio. Si estáis buscando alguna saga familiar, esta es sin duda de las mejores.

5. Oliver Twist, de Charles Dickens. De este autor sólo he leído éste y Cuento de navidad -la semana pasada-. El recuerdo que tengo de él es muy bueno, no obstante era una mocosa, así que igual no me llega a enamorar de la misma forma... que ya ha llovido mucho desde entonces. 



6. Sere Laila Winter, de Bárbara G. Rovero. Vale, puse la primera portada que es horrible, pero las tres siguientes son preciosas, que conste. En mi opinión es de lo mejorcito que ha dado el producto nacional en cuanto a libros juveniles se refiere. Esta tetralogía es maravillosa y es una pena que no tenga el reconocimiento que se merece.

7. Rebeldes, de Susan E. Hinton. La única lectura que disfruté de verdad en el instituto. ¿Quién no recuerda a esas dos bandas enfrentadas, y a Ponyboy, Sodapop y el resto del grupo? ¿Y la adaptación de Francis Ford Coppola? ♥

8. El capitán Alatriste, de Arturo Pérez-Reverte. Sé que lo leí hace mucho tiempo, y sé que me gustó mucho, ahora bien, que nadie me pregunte nada más porque no tengo ni idea del argumento. Igual me di un golpe en la cabeza y se me borró todo recuerdo, quién sabe. Una relectura me vendría muy bien.

9. Orgullo y prejuicio, de Jane Austen. Aún me quedan algunas novelas de la autora sin leer, pero no puedo dejar de preguntarme por qué a todo el mundo le gusta tantísimo esta novela cuando yo disfruté mucho más de Sentido y sensibilidad. ¿Si lo leyera de nuevo cambiarían las cosas?

10. Sinuhé el egipcio, de Mika Waltari. No puede faltar esa novelaza. Egipto ven a mí. Sin embargo, aunque tengo muchísimas ganas de volver a encontrarme con este personaje y sus aventuras y desventuras, no es una lectura que me plantee a corto plazo. Sé que lo quiero releer y sé que lo haré, pero no sé cuando.


Esto es todo, ¿coincidís conmigo en alguno? ¿Los habéis leído o queréis releer? Contad.

15 de diciembre de 2014

La mujer de blanco, de Wilkie Collins


Hacía muchísimo tiempo que tenía ganas de leer algo de Wilkie Collins, ya fuera La piedra lunar, Sin nombre, Basil, La pobre señorita Finch, o cualquier otro de su extensa bibliografía. Sin embargo me decidí por La mujer de blanco -habitualmente traducido como La dama de blanco- precisamente porque es, según tengo entendido, su obra más conocida junto con La piedra lunar. Y después de leerlo tengo que decir que no podría haber elegido mejor. Se trata de una de mis mejores lecturas de lo que va de año, por no decir la número uno. Ha conseguido engancharme desde la primera página y tenerme pegada a él hasta la última. Para aquellas personas que tengan ciertas reticencias, por las causas que sean, a leer clásicos, creo que éste puede ser una muy buena opción para comenzar. El lenguaje es adecuado a la época, obviamente, ya que se trata de una obra victoriana, pero Wilkie Collins posee un estilo muy ágil y sencillo, bastante descriptivo pero para nada florido. En ningún momento se hace pesado, y eso teniendo en cuenta que nos encontramos con una obra de más de ochocientas páginas. 

La mujer de blanco comienza con el encuentro fortuito entre el profesor de dibujo Walter Hartright y una desconocida mujer vestida de blanco. Este hecho supondrá el inicio de uno de los principales misterios del libro y desencadenante de todo lo que ocurrirá posteriormente. Walter se trasladará poco después a Limmeridge House, en Cumberland, para dar clases a dos hermanas: Marian Halcombe y Laura Fairlie. De esta última se enamorará perdidamente desde el primer momento, sin embargo es una relación que no tiene futuro; ambos pertenecen a clases sociales muy diferentes, y, mas importante aún, ella ya está prometida desde hace años, a petición de su difunto padre, con Sir Percival Glyde. Aquí es cuando comienza la segunda trama del libro, con el matrimonio de Laura. Desde un principio resultará tormentoso, ya no sólo por tratarse de una unión no deseada, sino por el descubrimiento de la verdadera naturaleza del baronet y sus intenciones ocultas. Tanto Marian como Laura se verán en una difícil situación, sin nadie que las ayude ni escapatoria posible, intentan desenmascarar a Percival y la conspiración que tiene lugar en su propia casa. Y es que éste no será el único antagonista de la obra, sino que estará acompañado del enigmático conde italiano Fosco, personaje fascinante donde los haya. Así pues, nos encontramos con ambos misterios, por un lado la extraña mujer de blanco que parece tener un importante papel en las vidas de todos ellos, y por otro la maquinación de Percival y Fosco. Ambas intrigas irán entrelazándose durante todo el libro, consiguiendo que el lector esté constantemente en tensión y atento a los continuos descubrimientos y giros de la trama. A esto hay que añadir la historia romántica de Walter y Laura. Todos tienen un papel y personalidades muy definidas; Walter es el héroe romántico, el hombre integro y bondadoso que antepondrá el honor a sus deseos, y que acudirá en ayuda de la damisela, véase Laura, en cuanto ella lo necesita. Por otro lado tenemos a Laura, como ya he dicho es el personaje femenino y delicado de la novela, toda la trama gira en torno suyo pero no tiene una participación demasiado activa, la conocemos más por la visión que otros tienen de ella. Y quedan dos personajes fundamentales; Marian Halcombe, totalmente opuesta a su hermana, es una mujer fuerte, decidida, inteligente, que no se deja manipular por nadie, es descrita con una personalidad parecida a la de un hombre, ya que las mujeres no pueden ni deben poseer y mostrar esa fuerza de carácter. Gracias a ella descubrimos la verdadera cara del conde Fosco, toda una contradicción en sí mismo; alegre, sentimental, bondadoso y extravagante, llega a seducir a todas las personas a las que conoce con su carisma, el cual esconde una mente retorcida, sumamente inteligente y maquiavélica. Es capaz de cautivar al propio lector, conocedor de su verdadera naturaleza, sin esfuerzo. Podemos encontrar muchos otros personajes, pero todos ellos tienen papeles mucho más secundarios, aunque no por ello menos interesantes, como es el caso del tío de Laura, un hombre con unos terribles nervios, que superan incluso a los de la señora Bennet -Orgullo y prejuicio-. Sin duda pone el toque de humor a la historia. En general se tratan de un conjunto de personajes para mí inolvidables, de esos que recuerdas con cariño pasado el tiempo.  

Algo que me parece es obligatorio mencionar es que Wilkie Collins es considerado el precursor de la novela de suspense y misterio actual, anterior incluso a Arthur Conan Doyle y su célebre Sherlock Holmes. Los personajes, sobre todo Walter, va recabando datos como si de un detective o policía se tratase. Es obvio que el género ha evolucionado muchísimo en este tiempo y que La mujer de blanco es un libro con mucha menos acción que los libros de suspense modernos, sin embargo es una novela que ha envejecido muy bien. El desarrollo, así como la conclusión, no resulta insatisfactorio para el lector avezado de hoy en día. Es más, creo que supone un aliciente de lo más interesante ir viendo cómo evoluciona este misterio en la sociedad de la época, con sus costumbres, carencias y limitaciones en los asuntos de esta índole. Un ejemplo de ello es la poca maniobra legal de la que disponen los personajes en algunos momentos, llegando a resultar desesperante la situación en la que se encuentran Laura y Marian. Otro punto a destacar es que fue publicada, como muchas otras novelas de la época, por entregas, algo que se nota en algunos momentos por los abundantes cliffhangers al final de algunos capítulos y la estructura de la obra, dividida en varias partes bien diferenciadas. Eso sí, no resulta molesto en ningún momento ni entorpece la lectura, mas bien todo lo contrario. Se considera también una novela epistolar, aunque de una forma especial; está compuesto por varias partes, cada una de ellas narradas por diferentes personajes, los cuales van dejando testimonio de sus vivencias tal y como las recuerdan, ni más ni menos, para que así el lector pueda ir encajando las piezas y conociendo los sucesos de la forma más fidedigna posible. Como digo, en algunos momento nos encontramos con cartas, otras con diarios, confesiones, y declaraciones que prueban la veracidad de los hechos llegado el momento. Eso sí, en ocasiones te llegas a olvidar que pertenece al género epistolar porque un mismo narrador puede pasarse cientos de páginas dejando constancia de lo que va ocurriendo o de lo que ya ha ocurrido. Algo que me ha resultado curioso, y no sé si el autor lo hace de forma deliberada o inconscientemente, es la aparente crítica social de la situación de la mujer en la época. La mayoría, ya sea Laura, Marian, otros personajes secundarios o incluso la propia mujer de blanco, se ven indefensas ante el poder del sexo masculino, la obediencia como esposas y la sociedad en sí. En La mujer de blanco vemos la lucha contra las injusticias a las que se ven sometidas.

En conclusión, porque creo que me he ido bastante por las ramas sin llegar a expresar mi verdadero entusiasmo por la obra, nos hallamos ante un libro para mí magnífico, con uno personajes entrañables y una historia de misterio e intriga totalmente adictiva enmarcada en la época victoriana. Sin duda volveré a leer muy pronto algo más del autor -seguramente La piedra lunar-, el cual ha pasado con tan sólo una novela a la lista de mis favoritos.

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14 de diciembre de 2014

IMM ~ In my mailbox (76)

¡Buenas! Hoy toca un nuevo In my mailbox. No son muchos libros los que tengo para enseñar teniendo en cuenta que hace un tiempo ya que no hago ningún IMM, no obstante hay alguna que otra joya. Os dejo, como siempre, foto de familia.




·Fangirl, de Rainbow Rowell [Alfaguara] No hago más que leer opiniones positivas tanto de la autora como del libro. Es mi actual lectura, así que dentro de poco os contaré qué me parece a mí.

·Historia de dos ciudades, de Charles Dickens [Alba Minus] Regalazo navideño de Polly, del blog Pluma, espada y barita. Tengo muchas ganas de leer algo más de este autor, y el que más me llamaba de todos era precisamente éste, así que lo empezaré muy pronto. ¡Un millón de gracias de nuevo! Por cierto, edición de Alba ilustrada *babas*

Ahora le toca el turno al regalo de navidad de María, de Soy cazadora de sombras y libros. El primer libro venía con el DVD de El regreso del nativo, adaptación de la novela de Thomas Hardy.

·Un grupo de nobles damas, de Thomas Hardy [Alba Clásica] Aunque este escritor es más conocido por libros como Tess, la de los d'Urberville o El alcalde de Casterbridge, hace tiempo que le tengo ganas a éste también. Trata, si no me equivoco, de un grupo de hombres que deciden entretenerse contando entre ellos sus historias sobre damas; amor, desamor, etc. 

·Alguien te observa, de Karen Rose [Debolsillo] Para mí una de las mejores, por no decir la mejor, autora de suspense romántico. Esta novela la leí hace muchísimo tiempo y estaba deseando tenerla en mi estantería para releerla a placer. ¡Muchas gracias!

·La suma de todos los besos, de Julia Quinn [Titania] Tercer libro de la serie Cuarteto Smythe-Smith. Creo que sus libros últimamente no están a la altura de las expectativas que solía tener puestas en ella, sin embargo siguen siendo lecturas entretenidas independientemente de los fallos que tenga. Podéis leer la reseña aquí.

·Arenas movedizas, de Mar Carrión [Terciopelo] Ya está leído y podéis encontrar también la reseña aquí. Me ha gustado mucho, como es habitual con las historias de esta mujer.


Esto es todo por ahora. ¿Los habéis leído? ¿Tenéis ganas a alguno en especial? Contad.