11 de octubre de 2014

IMM ~ In my mailbox (73)

Nuevo In my mailbox ¡Por fin! Con lo que me gusta a mí esta sección y hace casi dos meses que la tengo abandonadilla. No tengo muchos libros para mostrar, la verdad. Pero es que, como repito hasta la saciedad últimamente, hay poquito que me llame la atención desde hace unos meses. Igual es cosa mía, qué se le va a hacer. Os enseño foto de familia, como siempre.

·Sublime tentación, de Dana Jordan [Vergara] Esta autora fue todo un descubrimiento para mí en su día con la novela Oscura fascinación, primer libro de lo que creo será una trilogía. Cada libro cuenta la historia de uno de los hermanos Barrymore. 

·Ernest Hemingway. Narrativa esencial [RBA] Después de mucho, mucho tiempo buscándolo, aquí está este pedazo ladrillo que contiene El viejo y el mar, Por quien doblan las campanas -ya sabéis, doblan por todos-, y una compilación de sus mejores cuentos. Se trata de un intercambio, así que muchísimas gracias.

·La llamada del ángel, de Guillaume Musso. [Debolsillo] Teniendo en cuenta lo bien que pone a este autor Beleth, estoy deseando empezarlo. Si me va bien con éste intentaré conseguir cuanto antes La mujer de papel.

·Nunca te enamores de un canalla, de Liz Carlyle [Titania] Primer libro que voy a leer de esta autora. Si no me equivoco es el tercero de serie, pero seguro que se puede leer por separado. Además, según tengo entendido, es el que mejores opiniones tiene.

·El halcón maltés, de Dashiell Hammett [RBA] Poco puedo decir de este libro. Sé que es un clásico de la novela negra y que ya estoy tardando en empezarlo. 

·Sailor Moon Tomo 2, de Naoko Takeuchi [Norma editorial] Como veis voy haciéndome poco a poco con estos mangas. Me están gustando pero estoy flipando bastante, no se parecen demasiado al anime, por lo menos al de '92.  

Y por último dos clasicazos que estoy deseando leer. La mujer de blanco, de WIlkie Collins, considerada una de las primeras novelas de misterio. La portada me tiene enamorada, muy en la linea de las que está publicando últimamente Alianza editorial. Y en segundo lugar Rojo y negro, de Stendhal. Ya he repetido en más de una ocasión que se trata de uno de los clásicos que más me obsesionan; seguro que está a la altura. 

Y esto es todo por ahora ¿Os llama alguno la atención? ¿Los habéis leído? Contad :)

10 de octubre de 2014

Un canalla siempre es un canalla, de Sarah MacLean


Mi intención el día que comencé a publicar en este rinconcito, hace poco más de tres años, no era otra que la de compartir mis opiniones sobre los libros románticos que leía. Principalmente porque se trataba del género que más consumía. El problema desde hace ya bastante tiempo es que las novedades que llegan a nuestro país me resultan poco atractivas, por no decir otra cosa. Una de las pocas, escasas, autoras que espero con verdadera expectación es Sarah MacLean, para mí uno de los mayores descubrimientos románticos de los últimos años. Su estilo no tiene nada que envidiarle a algunas de las mejores escritoras del género, e incluso iría un poco más allá y me arriesgaría diciendo que, al contrario que muchas de ellas, MacLean será capaz de mantener esa frescura que me conquistó por completo en su día con la siempre genial Nueve reglas que romper para conquistar a un granuja. El tiempo lo dirá, pero de momento va por muy, muy buen camino.

En esta nueva tetralogía, que comienza con Un canalla siempre es un canalla, nos encontraremos con el club de juego más exclusivo de Londres y con sus cuatro misteriosos propietarios, los ángeles caídos de la alta sociedad: Michael, Cross, Temple y Chase. Todos ellos tendrán su historia correspondiente, y os puedo asegurar que cada una pinta mejor que la anterior, algo a tener muy en cuenta dado que el primero es estupendo. Pero, aunque conoceremos a un par de ellos un poco en esta novela, siendo sus apariciones magníficas, sólo nos centraremos en la historia de Michael. Así que quien esté pensando en que no le apetece comenzar una saga, que sepa que se pueden leer totalmente por separado, como suele ocurrir. No obstante, dudo que alguien se resista a ir corriendo a por el segundo inmediatamente. 

Un canalla siempre es un canalla es un libro bastante completo. Michael, marqués de Bourne, lleva años esperando para recuperar la herencia que le fue arrebatada. Para ello no dudará en hacer todo lo que sea necesario, incluso si eso significa casarse con Penelope Marbury. Hay que tener en cuenta que es imposible comenzar de forma correcta un matrimonio cuando el secuestro, la deshonra, el escándalo, el interés y la venganza es la base de su relación. Sin embargo también jugarán un papel importante el deseo, la pasión, el cariño, y especialmente las ganas de aventura de nuestra protagonista femenina. La cual no se dejará intimidar por la frialdad de su marido. Ambos personajes están muy bien perfilados e irán evolucionando de forma natural a causa de la influencia del contrario. Algo a destacar y que me ha encantado es el pasado común que les une, convirtiéndola en una relación mucho más compleja e intensa. Los diálogos tienen esa chispa y esa fuerza imprescindible en toda novela romántica. Es una delicia. Me he divertido, me he emocionado y lo he pasado genial durante toda la lectura, de principio a fin. Por aportar más cosas positivas, comentar los estupendos secundarios que nos podemos encontrar, ya sean los propietarios del club, las hermanas de la protagonista, e incluso algunos otros que seguro tendrán un papel importante en las siguientes novelas, o eso espero. Las escenas sexuales son las justas y necesarias, como a mí me gusta, y narradas de una forma impecable. De verdad, se trata de un libro que vale muchísimo la pena, una lectura muy recomendable con unos personajes que enamorarán, incluso en sus peores momentos. Además, ese epílogo es uno de los más geniales que he leído en mucho tiempo. Quiero el segundo ya.

Una novela estupenda, de lo mejor que he leído del género en bastante tiempo.

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2 de octubre de 2014

Trinidad de sangre, de Sherrilyn Kenyon


Trinidad de sangre es el primer libro de la saga Velador, escrita por Sherrilyn Kenyon y Dianna Love. Sí, es una colaboración. Si miráis atentamente la portada durante un momento, el resplandor de Kenyon dejará de cegaros y podréis distinguir el nombre de la segunda autora justo encima. Para quien no lo sepa, esta no es la primera vez que escriben a cuatro manos, ya las pudimos ver juntas en Mentiras susurradas y Verdad silenciada, tercer y cuarto libro de la serie BAD respectivamente. Como ya dije en su día, es una asociación que a mí, personalmente, no me termina de convencer. Y es que, por muy injusto que pueda parecer, la mayoría de los defectos que encuentro en el libro se los achaco por entero a la pobre Dianna Love. He leído tantísimos libros de Kenyon -creo que algo más de cuarenta-, que es imposible no notar hasta el más mínimo cambio de estilo y pequeños detalles que no son propios de ella. Eso sí, hay que decir que el libro me ha gustado bastante de todas formas, pero no puedo dejar de imaginar hasta qué punto habría mejorado si lo hubiera escrito sola. En fin, pasemos a hablar un poco del libro en cuestión. 

A diferencia de la saga Cazadores Oscuros, por poner un ejemplo, nos encontramos con una serie que no tiene tramas autoconclusivas y diferentes protagonistas en cada libro. Aquí el personaje principal absoluto es Evalle Kincaid, perteneciente a los veladores; una raza secreta de guerreros celtas con poderes sobrenaturales que se dedican a mantener el orden en este pintoresco submundo, concretamente en Atlanta. Y es que nos podemos encontrar todo tipo de seres. Desde hechiceros, trols, seres féericos, demonios, centauros, skin-walkers, fantasmas, dioses pertenecientes a cualquier cultura, etc. Para ser el primer libro, nos bombardean con demasiada información y términos raros que pueden agobiar un poco, pero no se tarda demasiado en acostumbrarse a ellos. Como digo, Evalle será el centro de atención, aunque el gran número de tramas aparentemente independientes que hallamos tienen como resultado la participación también de un sinfín de personajes secundarios. Quizá demasiados, aunque no le quitan protagonismo a ella en ningún momento. Evalle es un tanto especial. Se considera un velador, y daría la vida por su tribu, pero no todo el mundo piensa lo mismo. Se le prejuzga por ser una mutante, la única híbrida de velador que camina libremente. Tiene algunos amigos pero demasiados detractores, los cuales vigilan constantemente sus movimientos esperando que en cualquier momento se transforme involuntariamente y ataque a alguien, al igual que le ha ocurrido a muchos otros como ella en el pasado. Más allá de esta información, no sabemos a ciencia cierta qué tipo de ser es verdaderamente, siendo uno de los misterios que supongo conoceremos en los siguientes libros. Para mí es el punto fuerte del libro; una protagonista con un pasado duro, un origen y futuro inciertos, pero con una personalidad fuerte, decidida, leal... Además, su pinta de dura me encanta; moto, gafas de sol, con cuchillos retráctiles en las botas, y con una pequeña gárgola de mascota que camina como un pato y siempre lleva consigo un peluche de bebé cocodrilo. Vale, esto no es muy amenazador, pero es que es tan, tan mono... En cuanto a la parte romántica, aviso de que no hay apenas. Por lo menos en este libro. Conocemos a un par de personajes con muchas posibilidades, y que espero den mucho juego en el futuro, pero no es un tema que sobresalga visiblemente de momento. Creo que hay que tenerlo en cuenta de antemano, ya que muchos seguidores de Kenyon seguramente vayan con las vistas puestas en una saga romántica paranormal del estilo al que nos tiene acostumbrados, sin embargo se aleja bastante de ellas, asemejándose más al urban fantasy.

En general me ha gustado mucho, quizá porque ya iba de antemano avisada de esas pequeñas diferencias y con las expectativas no demasiado altas a causa de Dianna Love. No obstante me ha mantenido enganchada en todo momento. Es una serie con mucho potencial, muchos frentes abiertos que pueden dar mucho juego si las autoras saben manejarlo bien. Eso sí, repito que para ser el primer libro tiene demasiada información de todo tipo que puede provocar que la lectura se haga un poco cuesta arriba, incluso teniendo en cuenta el estilo ágil, y exceso de personajes, sobre todo enemigos, que no aportan nada y consiguen que todo sea mucho más confuso. También como parte mala destacar lo repetitivo de algunos diálogos hacia el final, siendo algo forzados -hola Dianna, sé que eres tú-. Pero, incluso con todos los defectos que he podido encontrar, me ha gustado bastante, lo suficiente para querer empezar el segundo en cuanto me sea posible.

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26 de septiembre de 2014

Supervivientes, de Megan Crewe




Aunque hace ya un tiempo que salió a la venta el último libro de la trilogía El mundo en ruinas, y aunque estaba deseando leerlo después de ese final de infarto que tuvo Virus, no ha sido hasta hoy cuando por fin lo he terminarlo. La razón principal es el berrinche que cogí al poco de comenzar el libro, lo que provocó que lo cerrara y no me animara a seguir con él hasta ahora. Y si soy sincera he sido bastante injusta, porque después de retomarlo me he dado cuenta de que uno de los puntos fuertes de la historia es precisamente la mano dura de Megan Crewe. Una historia que tiene como argumento la aniquilación de gran parte de la población a causa de un virus, no sería muy realista si no afectara de alguna forma a los protagonistas de la misma, ya sean principales o secundarios. La muerte de muchos de ellos puede resultar injusta, sobre todo porque parece que alguna de ellas convienen a la autora, pero en algún punto terminan cobrando sentido. 

Lo primero que tengo que decir es que, al igual que en el anterior libro, la historia comienza en el punto en el que la dejamos. Puede descolocar un poco si hace bastante tiempo que has leído el anterior y no recuerdas ciertos hechos, pero no son más que las primeras página, ya que Crewe tiene la habilidad de ponerte en situación inmediatamente, algo que agradezco. Pasado este punto, y también dejado atrás el berrinche que os comentaba, volvemos más o menos a seguir el mismo rumbo del libro anterior. Es decir, continuamos el viaje por carretera en busca de las personas adecuadas que pongan fin a esta terrible enfermedad. Hay que decir que esta parte se vuelve algo repetitiva, más que nada porque es algo que ya vivimos en la mayor parte del libro anterior. La búsqueda de medios para viajar, la falta de comida, las inclemencias del tiempo, la preocupación por mantener la vacuna a salvo, y la persecución constante de los guardianes, los cuales les pisan constantemente los talones, sigue siendo interesante, sin duda, y bastante ágil, pero es cierto que la narración se resiente un poco. Pasado este punto el libro no hace más que mejorar, sobre todo porque aumenta la acción. También descubrimos mucho más sobre los guardianes, cosa que me ha gustado. Tenía la impresión de que estaban un poco metidos con calzador para así proporcionar unos antagonistas fuertes a la trama, sin embargo hay un giro bastante inesperado que da que pensar. Y es que, aunque en España el título del libro es Supervivientes, el original tiene mucho más sentido: The worlds we make. Nos centramos en la naturaleza humana, en las decisiones que se ven obligados a tomar para poder sobrevivir. Hasta qué punto las acciones de cada uno tienen justificación simplemente por verse en situaciones límite. ¿Por qué y para qué están luchando? Es un tema interesante. Además, uno de los puntos fuertes del libro, para mí, es el realismo de los personajes. No nos encontramos con historias de amor épicas, ni héroes que salvan el mundo. Hacen lo que tienen que hacer, porque es lo que deben hacer, ni más ni menos.

Como parte mala, que ya mencioné anteriormente, sigo destacando la poca participación de adultos. Vale, es un libro juvenil, sí, pero chirría que sean todos prácticamente adolescentes. Y que los pocos que no lo son tengan escasa participación o directamente se sienten a esperar. Por último, también mencionar la nula información sobre lo que está ocurriendo más allá de los lugares por los que viajan. ¿Qué ha ocurrido con el mundo? Incluso con el resto del país. El final creo que es el correcto, no me ha emocionado, pero era el indicado. Quizá peca de más de lo mismo; muy poco sentido común por parte de las personas que tendrían que estar al mando, y sí mucho de unos críos, sobre todo la protagonista. Aunque lo bueno de ésta es que esa madurez que demuestra al final la ha ido adquiriendo a lo largo de los tres libros. En general, como digo, me ha parecido un final adecuado y muy en la linea general de la historia. No me ha decepcionado, incluso me ha parecido apropiado que el final de algunos personajes queden un poco en el aire. Después de todo, no se puede reconstruir el mundo en unos días... Una trilogía muy recomendable, sin duda.